Medicina General Integral
Hipertensión
La hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa, cada vez más común, que aunque no da síntomas por sí sola, cuando se deja a su evolución natural produce un gran número de complicaciones en el cerebro, corazón, grandes arterias y riñón, que afectan gravemente a la esperanza y calidad de vida de los pacientes. Es el factor de riesgo más común de todas las llamadas enfermedades cardiovasculares,
Se trata de una enfermedad muy común en todo el mundo que afecta a un tercio de nuestra población de más de 18 años. Afecta a más del 20% de los adultos entre 40 y 65 años y a más del 50% en las personas de más de 65 años. Se sabe que su frecuencia aumenta con la edad. Los cambios de estilos de vida, como una dieta menos saludable y la falta de ejercicio han hecho que su prevalencia haya aumentado en las últimas décadas.
Causas y factores de riesgo
Herencia familiar
Obesidad y Alimentación inadecuada
Inactividad y vida sedentaria
Tabaco, Estrés y Consumo excesivo de alcohol
Síntomas y signos asociados al SOP
Tratamiento de la Hipertensión Arterial
El objetivo principal del tratamiento de la hipertensión es alargar la vida del paciente libre de complicaciones. Se pretende disminuir la probabilidad de padecer un ictus, un infarto de corazón, o un fallo cardíaco o renal.
Tratamiento no farmacológico
El cambio del estilo de vida es tan importante, o más, que el mero hecho de tomar fármacos. En este sentido se recomienda:
- No fumar
- Reducir el exceso de ingesta de sal en la dieta
- Restringir el consumo de equivale a una copa de vino o una cerveza en la comida
- Reducir el sobrepeso, si existe
- Realizar ejercicio físico moderado de forma habitual
Alimentación saludable
- Baja en grasas (limitar embutidos, quesos, cerdo, ternera, leche entera, pastelería)
- Moderada en hidratos de carbono (pasta, arroz, patata)
- Rica en fibra (fruta, verdura, legumbre, cereales integrales).
- Disminuir el consumo de alimentos ricos en sal (embutidos, conservas, alimentos precocinados). Una reducción moderada del consumo de sal disminuye las cifras de presión, ayuda a adelgazar, y se necesitan menos medicamentos antihipertensivos.
- Aumentar el consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y omega-6 (pescado azul, maíz) y reducir el consumo de ácidos grasos saturados de origen animal.
- Rica en calcio (yogur, leche, huevo, alubias, sémola) magnesio (alubias, nueces, maíz, pan, lentejas) y potasio (lentejas, nueces, plátanos, patatas, zanahoria, tomate). Estos son recomendables porque podrían reducir la presión.
Tratamiento farmacológico
El mayor beneficio de los medicamentos es el propio hecho de bajar la presión. No obstante, según el grado de hipertensión, la presencia o no de afectación de algún órgano o, en definitiva, el riesgo de padecer alguna complicación cardiovascular, determinará qué medicamentos son mejores para bajar la presión en cada paciente de modo individual.
Muchas veces, para lograr normalizar la presión son necesarios más de dos medicamentos.
Nuevas terapias
En aquellos pacientes en los que no es posible la normalización de la presión a pesar de cambios adecuados del estilo de vida y de tomar un mínimo de 3 medicamentos bien combinados y a dosis plenas, lo que se conoce como hipertensión resistente, existen algunas alternativas terapéuticas.